EN PETORCA RECUPERAN ANTIGUA VIÑA PARA PRODUCCIÓN DE VINO ARTESANAL

Proyecto que cuenta con el financiamiento del FIA y el apoyo de INDAP busca el recate patrimonial de la Viña El Sobrante y mejorar la calidad de las tradicionales cepas que se producen en la zona

Autor: Indap

Valparaíso

Los habitantes más antiguos de la localidad de El Sobrante, en la comuna de Petorca, cuentan que fueron los jesuitas los que a comienzos del 1900 trajeron desde España las primeras cepas de uva y la implementación para la viña que se instaló en este apartado sector de la región  y que aún conserva parte de su antigua infraestructura.

La Sociedad Agrícola y Ganadera El Sobrante, que se formó algunos años después, en los tiempos de la Reforma Agraria, permitió continuar con la producción vitivinícola donde se ha mantenido la tradición de elaboración artesanal del producto y donde los 39 socios y algunos de sus herederos, en su mayoría usuarios INDAP, han dado la pelea para poder recuperar las instalaciones, con más de 100 años de antigüedad y que aún se utilizan para la producción del vino.

Es por eso que desde diciembre del año pasado se está ejecutando el proyecto “Rescate patrimonial y puesta en valor de la producción de vino artesanal de la localidad rural El Sobrante de Petorca”, el cual es financiado en un 80 por ciento por el Fondo de Innovación Agraria, FIA, y en un 20 por ciento por la Sociedad Agrícola y Ganadera el Sobrante, que es el ejecutor de este proyecto.

Alicia Hidalgo, secretaria de la sociedad, cuenta que este proyecto los tiene muy contentos, porque fueron muchos años los que lucharon por buscar financiamiento: “ahora través de esta iniciativa se está trabajando en el rescate del patrimonio histórico que representa la viña, para lo que se compraron nuevos equipos, se pudo restaurar el piso y la bodega, manteniendo la estructura original de adobe. Se compraron además dos barricas de encina francesa de 250 litros y dos cubas de acero inoxidable para el proceso de guarda que está siendo supervisado por especialistas enólogos y el Centro Tecnológico de la Vid y vino de la Universidad de Talca”.

CEPAS

El proyecto contempla también la elaboración de cuatro variedades de vino separado por cepas que son cristal, torontel, moscatel y negra país que saldrán a la luz entre julio y agosto, además de la tradicional producción de chicha y de vino. Al final del período de guarda se espera una producción total aproximada de 1500 litros de vino de las variedades incluidas en el proyecto; mil litros de chicha y 900 litros de vino de mezclas de diferentes cepas.   

Al respecto, el director regional de INDAP, Helmuth Hinrichsen, dijo que la “vitivinicultura en Chile es uno de los sectores de mayor dinamismo en términos de producción y en este caso con un gran valor patrimonial, lo que agrega valor al producto y puede dar impulso a nuevos emprendimientos asociados al Turismo Rural, sobre todo en una zona que se ha visto azotada por la sequía y en la que INDAP está trabajando  para implementar obras de riego que permitan mejorar la seguridad de riego y la eficiencia en el uso del recurso”.    

La idea, comenta Julio Vergara, jefe técnico del Prodesal Cordillera de INDAP, “es generar un negocio o producción sostenible, por lo que el proyecto también involucra capacitaciones, dos giras tecnológicas y seminarios, entre otras actividades, además de recuperar la tradicional fiesta de la vendimia que se espera genere un importante atractivo turístico en la zona”.