CUENTAS ALEGRES PARA UNA TRADICION QUE REVIVE CON LA AGRICULTURA EN HUASCO

Con degustaciones, feria y show artístico, después de 40 años El Festival de la Aceituna de Huasco vuelve a decir presente.

Autor: Indap

Atacama

La historia dice que en 1975 se realizó la última versión de esta fiesta comunal, terminando con ello una de las celebraciones sociales más importantes de la época en torno a los olivos que albergó artistas, grupos musicales de la época, además de dar realce a la agricultura, principal sustento por aquellos años. Hoy sin embargo el municipio de Huasco saca cuentas alegres reviviendo épocas de esplendor de su afamada aceituna.

Esta renovada versión trajo como énfasis principal la activa participación de los habitantes de los distintos sectores ubicados en un radio 90 kilómetros del sector urbano, donde pequeños horticultores y crianceros se agrupan bajo el Programa de Desarrollo Local del municipio junto a INDAP, quienes dijeron presente a los cuatro días de jornada en el anfiteatro de Huasco Bajo.

Pero no sólo aceitunas destacan hoy en Huasco. Productos a base de este fruto como el pan y el chocolate con aceitunas además del mismo aceite de oliva, se han posicionado como productos relevantes para las economías familiares del sector y que hoy se comercializan en ferias de Vallenar y Huasco, concentrando las miradas y paladares de muchos visitantes. Jocelinda Ramos proviene de la localidad de Llanos del Lagarto, distante a unos 80 kilómetros al noreste de Huasco y cuenta lo importante que es para ella y toda la comunidad de agricultores estas ferias. “Nosotros estamos rodeados por el desierto y no tenemos muchas oportunidades de vender nuestras hortalizas y aceitunas fácilmente. Por eso que agradezco enormemente la ayuda que hace Prodesal de venir a buscarnos y traernos donde los turistas vienen a pasar sus vacaciones, estas ferias son casi el único canal donde recurrir para vender nuestras cebollas y demás verduras que traemos”.

AUSPICIOSO RETORNO FESTIVALERO

Tras 40 años de silencio Huasco volvió a vivir un festival en torno a sus tradiciones y el grupo Illapu se encargó de cerrar la última noche junto a Juan Lennon Band donde los asistentes vieron la coronación de la reina de la aceituna 2015 junto con la premiación del mejor intérprete en la competencia musical. Así lo destaca el dueño de casa, el alcalde Rodrigo Loyola Morenilla. “Estamos contentos desde el municipio por la asistencia y exitosa convocatoria, principalmente de los vecinos de los sectores involucrados, quienes de manera activa aceptaron nuestra invitación para participar de la reedición del festival de la aceituna”, además agregó que “fue una jornada con diversas actividades que no solo permitió disfrutar de un festival y espectáculo, sino de la importancia de poder levantar la olivicultura y la agricultura de nuestra hermosa comuna de Huasco”.

En tanto, Leonardo Gros Pérez, director regional del INDAP señala “hubo un especial trabajo y dedicación del municipio y quiero destacar la persona del alcalde de Huasco y su equipo quienes se jugaron con todo para volver rescatar nuestras tradiciones más importantes de los vecinos de Huasco. Acciones como ésta son las que aportan positivamente al desarrollo rural y a la identidad cultural de nuestros territorios. Cuando nos preguntan en otras partes cuáles son los atractivos de la región, sin duda, los olivos son la máxima expresión de las tradiciones que generaciones de familias han realizado en estas tierras, y cómo no poder revivir aquellos días en que la agricultura se convirtió en un eje o polo de desarrollo atractivo para tanta familia campesina”.

JORNADA PARA DEGUSTACIONES

El Festival de la Aceituna no hubiese sido tal, sin una muestra de lo mejor de sus productos que participaron en una cata de frutos provenientes de diversas localidades en la parte baja del valle del Huasco. INIA e INDAP, que son dos instituciones íntimamente ligadas con este rubro y su desarrollo productivo, trajeron a sus expertos para someter a las muestras participantes (categoría aceites, y categoría aceitunas) a una degustación identificando cualidades positivas como el frutado, la acidez y amargo.